El vacío es tan silencioso, tan profundo, tan desgarrante.
Es la ausencia de todo ser o materia, es por extensión clara imagen de la soledad que me rodea.
Huyendo del vacío pasaste a buscarme una vez más .. Y así , me pasé la noche acurrucada a la última orilla de tu abrazo antes de que despunte el despreciable amanecer … trepé hasta lo alto de tus besos , me escondí por horas en lo profundo de tus caricias y dejé, cual ave lastimada que acaricies mis alas heridas, que alimentes mis ansias con gotas de cariño que brotaba a borbotones; como el agua fresca de las vertientes en el monte virgen …
La mañana nos sorprendió abrazados .. se filtraba la luz peresoza por la persiana y la casa se inundó de aroma a café , faso y tostadas .. y las palabras, el deso y las miradas danzaban con la música, que se deshizo en canciones que no hacían más que llorar al amor perdido por el silencio y la desidia ..
Por dios … cómo te amé esta mañana ! ¡Cómo te amé todo el día! .. Con cuántas fuerzas gritaba en silencio que no me dejes ir, que me detengas con un abrazo, que me evites tanto suplicio …
Y con esa misma fuerza brota ahora el dolor, aúlla el silencio un canto triste que suena a motor de heladera cansado, a fiesta en en un bar cercano, a teclas retumbando en el las escasas horas antes del amanecer … me pesa, me lastima, me angustia, me vacía …
Aquí estoy ahora. Y justo antes de la primer lágrima, surge el estremecimiento interno que me indica que es hora de alejarse del mundo; el dique de contensión emocional que construí está a punto de rebalzar, se me humedece la nariz y con mayor velocidad los ojos .. Lloro y no hay nada que pueda o quiera hacer para evitarlo. Lloro porque las situaciones exceden mi capacidad de análisis o solución … Me siento inútil, incapacitada, marchita.
Y me voy dentro de poco, vuelvo a Misiones por mi familia y para no verte más, para no sufrirte, no extrañarte … no anhelarte tanto que arda en mi pecho una rabia enfurecida por verte sonreír con esos ojos tristes, sabiendo que se escurre hacia la arena del olvido una historia de esas que no se repiten, una historia generadora de historias , de esas que no se mejoran ni empeoran, simplemente son.
Ojalá pudiera desfragmentar el sufrimiento, separar penas, culpas y castigos y liberar así un poco de carga emocional .. pero no lo logro, simplemente suelto al aire las penas, dejo que el viento las mezcle, recargo mis culpas sobre mis espaldas y sigo caminando ..
Sigo putos, sigo caminando.
Cool!!! Atrapante redacción hiperexpresiva!